sábado, 8 de septiembre de 2012

BLANCA SEGOVIA SANDINO ARÁUZ



MI ADMIRACIÓN Y RESPETO
PARA
BLANCA SEGOVIA

En 1960 (de 15 años),
vendiendo el ‘Universitario’
con René Maradiaga Paniagua 
 y Jacinto Baca Jerez,
entusiasmados, 
conocimos la existencia de
Blanca  Segovia”.

E.I.M.

B
lanca Segovia Sandino Aráuz, es hija de Augusto Nicolás Calderón Sandino, conocido popularmente como General Augusto César Sandino (1895-1934) y de la leal y heroica Blanca Stella Aráuz Pineda (1909-1933).

            Blanca Segovia, nace un viernes 2 de junio de 1933, como a las 7 de una mañana angustiosa, extensión de una noche mortificada, cuando la agonía hace su aparición al expirar un ser querido.

¡Una heroína partía, un gigante lloraba!... Y nacía el lazo fiel, vínculo de sangre, de historia e ideario, para prolongarse en una familia, jóvenes admirables, que son de San Rafael del Norte, Jinotega; de León, Corinto, de la Habana, de Managua y de toda Nicaragua.

            El General Augusto C. Sandino, se sumergió en su propia agonía en su propia congoja ¡Cómo amaba a su esposa! ¡Cómo quería a esta entrañable mujer! Ella era su compañera de lucha e ideales, su amor, su esposa, una combatiente del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN), fundado por él, el viernes 2 de septiembre de 1927. Y lloró Sandino. ¡Y lloró como nadie ha llorado a una mujer! ¡Cómo nadie ha llorado a una compañera, a una esposa!

            Y de ese llanto nace un amor sacrosanto para la niña recién nacida. Que desde niña su signo fue la montaña, el frío, la persecución, los deslizaderos (todos se caían, menos su nodriza Clara Huerta), era ligera, resuelta y firme, como una cabra, una mula (la ‘India’ o la “Venada”) o una puma.

            En una entrevista que le hiciera Juan J. Lacayo (20/02/09), Blanca Segovia, cuenta que: “Cuando yo nací, muere mi mamá. Él se quedó solo. La lloró, la quiso muchísimo, porque la realidad de la vida es que él pudo haber tenido otras mujeres como hombre que era, pero estoy segura que a ella la quiso tanto, por la forma en que procedió"..."Cuando yo estaba chiquita, recién nacida, él era el que me atendía. Yo ya no tenía madre, y como no tenía a mi madre yo no podía tomar leche en los biberones que se acostumbra, porque las mamaderas eran grandes y en la boquita de una recién nacida no calzaban"...

            Entonces, el General Sandino le buscaba personalmente nodrizas para que la alimentaran. Y en la despedida, con Blanquita Segovia, el General Sandino lloró y la besaba y la estrechaba. ¡Era una escena impresionante! Y dijo estas palabras:


"Aquí queda Pedrito (refiriéndose a Pedro Antonio Aráuz), aquí les dejo lo único que queda de esta lucha, de la lucha en Las Segovias, cuídenmela, hagan lo imposible para criármela si yo ya no puedo regresar". Refiere Blanquita, que le ha contado su abuelita Esther.

            Se dice, que después que asesinaron al General Sandino (un miércoles 21 de febrero de 1934), la guardia llegó con todo lujo de violencia a casa de su abuelita, doña Esther Pineda Rivera, buscando a la niña. ¡Dónde está la niña! ¡Dónde está la niña!...  Y buscaron... y no encontraron a Blanca Segovia, pero desbarataron toda la vivienda, “hasta los juguetitos de la niña destruyeron”. ¡Qué ruin era la guardia! ¡Qué bajo era el tal Tacho. Blanquita Segovia, empieza a huir un día jueves del 22 de febrero de 1934.

            ¡La envolvieron en una sábana y rumbo a la montaña! De los 7 meses y 19 días de nacida, empezó a huir. Y se prendió una LUZ en el firmamento. Aunque por cierto se revolvía las entrañas de la montaña, porque se iniciaba desde ese día, también, el incendio en las serranías, montes y montañas de Las Segovias, día en que todo sandinista era muerto, y toda cooperativa era incendiada. En la que los hombres, mujeres y niños tenían que salir a huir y a agruparse en la montaña. Esa luz no se apagó jamás. Y, ya lo había dicho el “General de Hombres Libres”, Augusto César Sandino: “...aquel hermano (refiriéndose a Benjamín Zeledón), fue el primero que levantó la piedra que con su paso algún día haría andar el dinamo que dará la luz de la libertad...”.

            La guardia persigue a Blanca, y a ésta, la tienen que refugiar en la finca de un tío, de nombre Ramón Pineda Pineda. ¡Da escalofrío esto! A Blanquita la andaban... Imagínense a una niñita... la andaban persiguiendo para matarla. ¡Qué ruindad!

            Toda esta familia de Blanca Segovia ha sido heroica. Doña Esther Pineda Rivera, su abuelita. Sus tías Lucila, Isolina, Esther; y sus tíos Pedro Antonio, el poeta Octavio, Luis Rubén Aráuz Pineda y Miguel Ángel.
            ¡Todos son una familia espléndida, épica!

            Y, la LUZ se prendió en los corazones. Y, Blanca, colaboró con el General Ramón Raudales, con los movimientos de insurgencia, con los “muchachos” guerrilleros del FLN y luego el FSLN. Y entonces: los telegramas en Morse volaban “de ida y vuelta”. Los correos clandestinos, veloces, raudos caminaban por los “atajos” o “trochas”. ¡Había una especie de IRRADIACIÓN!
                       
Blanca, siempre fue, desde niña, ¡Digna, circunspecta! No aceptó nada de su verdugo mayor. Y escogió el camino del sacrifico, de la lucha, fiel a su sangre, a la historia y al ideario del General Augusto César Sandino.

            Y, esa LUZ se prendió en Isabelia, en las ciudades, comarcas y caseríos. ¡Fue una luz brillante que anidó en los pechos de corazones valientes!, dice el Epígrafe del poema dedicado a Carlos Fonseca: “En Isabelia Nació Una Luz” (EIM) Y que en una de sus estrofas dice:
                                                “Y como una coincidencia histórica,
                                        ¡Fulgurante!
                                        Ese mismo día,
                                        La Cordillera Isabelia
                                        Se hizo Luz,
                                        Y su luz se proyecto
                                        En Unidad.


O, lo que dice el poeta Alí Vanegas, en sus versos que escribiera en 1931:

“Mejor mi boca para que le cante
mejor mi brazo para que levante
en la montaña libre su bandera.

Mejor mi corazón bronce nativo.
Mejor le doy mi corazón altivo
engastado en la propia cordillera.

         Y esa luz se esparció por los cuatro puntos cardinales, y se multiplicó en unidad, y luego en “Fraternidad Universal”.


BLANCA SEGOVIA

       Y, la Luz se hizo”.

          -o-

Digna y circunspecta,
mantuviste tu honor,
que entre dolor y llanto
el verdugo quiso quebrantar,
de aquél decoro y moral
altiva.
Fiel transferirte a tus hijos
tu vinculo de vida e historia,
a la par del “pensamiento vivo”,
del más grande hombre de la raza
Indohispano,
y que con tu ejemplo
de franqueza y lealtad
supiste levantar la cosecha
para la libertad.
Son tus hijos hoy los que cultivan
ese sagrado ideario,
y en tu Homenaje,
y con el recuerdo, en mi mente,
de Payito Lacayo, René Carrión,
Natalia Ramos, Jacinto Baca Jerez
y René Maradiaga,
deposito en ti, mi ¡Corona de Versos!,
y en tus hijos, ¡El laurel de la victoria!

Y, para Rodolfo Antonio,
mi Homenaje de Corazón.

Autor: Edmundo Icaza Mendoza
12:41 p.m. 26 de agosto de 2012
Col. 4 de Mayo. Bo. Zaragoza

¡AL GENERAL SANDINO ¡

Tu pequeño Ejército Loco con fervor
Patrio ¡Sigue marchando en toda Nicaragua!
                            -o-
El marchó incesante por cañadas y montañas.
El marcó el camino, con alegría del mañana,
y en su mente preclara y corazón diamantino,
abrió cual frescura de brisa, ¡La Esperanza!

En su vuelo eterno de Honor y Grandeza
como Martí y Bolívar supo de grandes proezas.
Y asido firme en el corcel de la Historia,
¡La Libertad aparece en su esplendor de                                                                 [Aurora!

Se opuso valiente al infierno imperial.
A las bestias rubias, de Nicaragua expulsó.
Desafió tempestades, e irguióse en Montaña,
Librando batallas de ¡Lucha Ancestral!

Creyeron matarle y también a su ideal,
Con él muchos cayeron sin ver hacia atrás.
Abrieron caminos y entregaron sus vidas
Brillando incólume ¡El Sol de la Libertad!

¡Honor y gloria al caído en las Montañas!
¡Honor y Gloria al caído en las Ciudades!
Y cual cascadas de bondades,
Supieron del dolor,
Y el ardor en la batalla.                              
Y como Sandino ¡Libertad o Muerte!     
Enarbolaron la consigna del mañana.  

9:00 a.m. 20 de julio 1979
Plaza de la Revolución, Managua.

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A LOS HIJOS DE SANDINO

¡Tu valor y entrega, hizo posible
 la Victoria!

                     -o-

Sandino,
Entonó el Himno de la Victoria
Internándose en la Montaña.
Los Hijos de Sandino, relucientes,
Siguieron la Estrella por el sendero
¡Con ímpetus Libertarios!

Sandino, alzó su vuelo de cóndor
Con Himnos de Esperanzas.
Los Hijos de Sandino, relucientes,
Cabalgaron como un Hito en la Historia,
Entregando sus vidas en Holocausto,
¡Para acariciar la Aurora!

Sandino, hizo morder el polvo
Al yanqui invasor.
Los Hijos de Sandino, relucientes,
Coronaron sus frentes con ¡Vítores
                                   [de Gloria!
Y a Managua entraron disparando
                                    [Estrellas!

¡Victoria! ¡Patriotas!
¡Jubiloso,
el Pueblo, te aclama!

Pedro Edmundo Icaza Mendoza
20 de Julio de 1979. Managua.
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A TI TE CANTO

¡A todos los Patriotas,
hombres y mujeres, va mi canto!

                               -o-
¡Clama el Bronce tú Victoria!
Y, por tu desafío a la muerte,
Y por tu amor a la Patria y a la vida,
Fuiste coronado con amaneceres de Auroras.

Y tu entrega, que simplemente fue,
El desnudar tu alma para levantarte hoy:
¡Graduado de Patriota!
¡Pero en tu auténtica y verdadera
Dimensión de Hombre!

Hermano, desde el 67 te dediqué Mi Canto:
“A un lado su mochila,
A otro lado su fusil.
Y como premio al Sacrificio,
Prendidas en su pecho, largas bandas
De parque, que mañana entonarán,
¡El Himno de Patria Libre o Morir!”

¡Salud Héroes de las montañas y las ciudades!
A Vos muchacho y muchacha de mi tierra
¡A ti te Canto!
  
Edmundo Icaza Mendoza
20 de julio 1979. Plaza de la Rev.- Managua

 “Yo soy poesía, fui creado por el amor”



Y, para concluir, transcribo el HIMNO DEL EJERCITO DEFENSOR DE LA SOBERANÍA NACIONAL (EDSNN), tomado del libro del autor, Walter C. Sandino.

A la gloria llevemos de frente,
la bandera de blanco y zafir
que se ponga de pie el Continente
para vernos vencer o morir.

La montaña nos dio su regazo
cobijó nuestra fe con amor
cualquier árbol dábanos su brazo
si colgamos en el al traidor.

A la gloria marchemos de frente,
nuestro paso alfombró el invasor
que se ponga de pie el Continente
para ver redimir el honor.

Nada puede la extraña bandera,
sus cadenas Sandino rompió;
nada puede la guerra extranjera
ante el cóndor, el águila huyó.

Todo el oro que tiene el pirata
nunca pudo infundirle valor
y la misma manigua lo mata
y lo mata el insecto y la flor.

A la gloria marchemos de frente,
¡bandoleros, clarín y tambores!
Que se ponga el Continente
para vernos morir con honor".

Patria y libertad
A. C. Sandino

                Sello original y firma: 
de: El Libro de Sandino
«El Bandolerismo de Sandino
en Nicaragua»
de Walter C. Sandino.

Honor y Gloria
al Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN),
fundado el viernes 2 de septiembre de 1927,
hace 85 años, en el Chipote.    
                            
Pedro Edmundo Icaza Mendoza
12:00 p.m. 3 de septiembre de 2012.
Col. 4 de Mayo. Zaragoza (Edicamen).

Temas, casos y cosas

O bien sería, como me dijera mi amigo Luis Rocha Núñez:
“Pequeños y Grandes Detalles”.

Nombre en el acta de nacimiento: Augusto Nicolás, hijo natural de Margarita Calderón y de Dn. Gregorio Sandino. Nació el 18 de mayo de 1895, en Niquinohomo. Su nombre original es el de Augusto Nicolás Calderón Sandino, conocido popularmente como Augusto César Sandino.

Del nombre original no se ha encontrado nada escrito, por ningún lado. Más bien el General Sandino, firmaba indistintamente Augusto César Sandino (16 abril 1931), César Augusto Sandino, A. C. Sandino o con mayor regularidad Augusto C. Sandino.

De, Augusto C. Sandino (1895-1934) y Blanca Stella Arauz Pineda (1909-1933), nace Blanca Segovia Sandino Aráuz en San Rafael del Norte, el 2 de junio de 1933.

De, Policarpo Enrique Castillo Delgado (1928) y Blanca Segovia Sandino Arauz (1933), nacen: Augusto Enrique Castillo Sandino, en León (1955), Rodolfo Antonio Castillo Sandino, en Sn Rafael del Norte en 1956 (y muere en la Habana, Cuba-1967), Julio César Castillo Sandino, en León (1957) y Walter Ramiro Castillo Sandino, en Corinto (1960).

Dn. Policarpo Enrique Castillo Delgado, ha acompañado a Blanquita a todos lado. Ha sido solidario y valiente. Es Formidable eso. Mi admiración.

Niquinohomo, quiere decir: “Valle de los Guerreros. Viene del Chorotega o mexicano. De este lugar salieron muchos guerreros que pelearon al lado del Glorioso Cacique Diriangén.

Resistencia de Diriangén contra los invasores españoles, choque: 17 de abril de 1523. Gil González regresó a Panamá el 5 de junio de 1523, despavorido.

Al visitarme mis hermanos, Ciro Orozco Berríos, Luis Solís Benavidez y Raúl Quiroz... nos ponemos a platicar de los “muchachos”, de Alí abarca Meléndez, de Sandino, de toda la gente que llegaba donde Natalia Ramos, de Oscar Turcios... Y, aparecen recuerdos: Por eje.: un señor, que fue hijo de crianza de la familia Berríos Mayorga, que se identificaba como Carlos Berríos, decía, que él estuvo en la Contabularia y que peleó contra Sandino, “Pero te voy a decir una cosa. Ese hombre sí, era ‘arrecho’, no se le podía derrotar, nos pegaba una ‘pijeadas’ de padre y señor nuestro”.

Sandino. tomo la bandera nacional y la levantó con Honor. Peleó denodamente contra las bestias rubias de la intervención yanqui. Salvó el Honor de los nicaragüenses. Y resultó una explosión en todo el mundo, y empezaron a admirar y amar al Guerrillero Heroico, al General de Hombres Libres.

El Formidable Vate que nos ha dado gloria, nacional e internacional, Salomón de la Selva, bautizó con el nombre de Sandino a su primer hijo: Sandino de la Selva.

El 2 de enero de 1933, salieron los último marinos yanquis, derrotados por el Ejercito Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN).

El General Sandino dejó sentado, que no exigía ni acepaba nada. “Que ningún lucro o ventaja material aspira conseguir”.

El 2 de febrero de 1933, antes de firmar los acuerdos, el General Sandino, sacó su reloj y dijo: “11:45, hora de la montaña”. Y el reloj de la casa presidencial lo retrocedieron a la hora del General de Hombres Libres, del EDSNN y de sus montañas.

“Usted es un bandido sublime y glorioso”, le dijo Sacasa. Claro, si les pegó una solemne pijeadas, apunta Luis Solís.

“Hombré, -dice Ciro Orozco- eran formidables las mulas que montaba el General Sandino. La India, pelo canoso. De color blanco y negro mezclado. A ese color le dicen Tordillo (a). Y La Venada del color de una venada, canela. Tenía patas blancas y pechera tipo café oscuro

Mi guerra no es fácil de dominar, dijo Sandino. Se llegó a sentir terror por nuestra columna. Los cerros de Yucapuca (que quiere decir: Cerro Calvo), y Zaraguasca eran baluartes nuestros. El Gran Chipote, cerro inaccesible. Campamento Glorioso.

Las tropas hacían flamear sobre los cerros, la Bandera Gloriosa, la Roja Y negra, que quiere decir,: “El Rojo,  representa la Resurrección, sobre el Negro que es la Muerte".

SANDINO, majestuosa figura de un Patriota.

En el campamento La Amarrana (en sumo: el maizal), convaleció el General Sandino después que fue herido en la batalla de Zaraguasca, el 11 de junio de 1930. Fue rebautizada por Blanca Stella Aráuz Pineda, como LUZ Y SOMBRA, en recuerdo a una pequeña finca de su padre. Era un lugar bello.

Estando Sandino en el Cacao, 9 de mayo de 1927: “Por supuesto fingí aceptar, para que me diera tiempo de retirarme y en cuanto llegué a Jinotega fui recibido con palmas, flores, y música. Y ahí mismo anuncié públicamente mi propósito inquebrantable de luchar contra los Estados Unidos

“En mi marcha al pasar por San Rafael del Norte, me casé con la Señorita Blanca Aráuz...”

Y de este matrimonio, nacía el 2 de junio de 1933, BLANCA SEGOVIA SANDINO ARÁUZ, que hoy la Corono con una CORONA DE VERSOS entre música del corazón y embelesos de mi espíritu de leonés “hasta la cacha”.

Edmundo Icaza Mendoza (Edicamen), 
2:56 p.m. 1/9/12


Textos Consultados y otros:

El Libro de Sandino, EL BANDOLERISMO DE SANDINO EN NICARAGUA, escrito por Walter C. Sandino. Un libro más que excelente. Abundantes fotografías. Documentos originales, y copiosos datos que aclaran muchas dudas y nublados.

Maldito País, de José N. Román, es un material que junto al anterior mencionado, y Pequeño Ejército Loco de Gregorio Selser, nos da una visión de la Vida, Obra, Lucha y Principios de A. C. Sandino. Libro leído en Círculos de Estudios con Rafael Lacayo, René Maradiaga y Jacinto Baca Jerez. Apareció un comprimido, tiraje que hizo en plantógrafo el Frente Estudiantil Revolucionario (FER).

Conversatorios con el controversial F. J. Núñez, fundador de la Biblioteca “Santiago Arguello Barreto” en León.

Pláticas del Recuerdo, con el entrañable poeta «Hijo Dilecto de la Ciudad de León» Edmundo Icaza Munguía.

Memorias de la Lucha Sandinista, de Mónica Baltodano. Entrevista a Blanca Segovia.

Entrevista del periodista Juan J. Lacayo, que le hiciera a Blanca Segovia Sandino Aráuz.

Apuntes de periódicos y notas archivadas.

Edmundo Icaza Mendoza
Poeta-periodista
Incorporado al Colegio
de Periodistas de Nicaragua
CPN Filial-León

«YO SOY POESÍA, FUI CREADO POR EL AMOR»
                                                                    (Edicamen).


“CONÓCETE A TI MISMO” y “AMA A TU HERMANO”
EMECU

Con los Nietos del General Sandino en el Paraninfo UNAN 2-9-12